viernes, 20 de abril de 2012


Entierro los pies, sobre las raíces de     
una razón sin frutos:
“La irracionalidad es mi pastor, nada me falta”

Mejor  callo al  alma y me aprieto bien la devoción
Sorbiendo de a poco mis delirios
Amargos, Cargados de culpa,
Frustración-es  decirte que  todos está bien.

que no estás sola
que estoy con ella
que estoy contigo, conmigo
que está con ella misma, que en realidad ya no eres tú.

Mientras tú lloras, mi corazón se enrosca,  mortaja
Doy  media vuelta, me alejo un lustro.
me  tatúas con lagrimas la libertad en la frente;
no es justo, ahora no me quiero ir.

Quiero cortar el milenario reptil que la cubre
que no deja escapar su brío
ese mismo animal que me cubre a mi
que algunas ves nos cubrió a las dos.
Ese animal milenario que con la concha precisa un futuro infeliz
Ais-la-mien-to.
 Le temo al futuro de las fuentes grises
de los cielos pardos
de las noches frías.

Su nombre se resbala entre mis dientes, cuando me toma, cuando me azota
me da miedo, su presencia fulmina la escena de los dos amantes
que siendo dos, sueñan con la visita de un tercero.

corro entre sueños y me despierta una realidad abrupta 
no son tus rodillas  las que rozan mis piernas
tampoco siento tus manos rozar mis pechos
desconozco la sensación y no despierto.

Me aferro al deseo, a la fantasía, mientras te veo ser azotada
por la realidad.  Y no me preocupa ella, no me preocupas tú.
más me preocupa que la vida pase y lo riegue todo.
 Y que mis pies se hundan en esta  espesa tumba de lodo

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