viernes, 24 de junio de 2011

Tú no amas como yo


Tú no amas como yo
tú no escondes tus pechos en la cúspide de su cuerpo,
ni conocer el sabor del sudor frío que entremezcla nuestra esencia .
 Tú no hundes tus dedos en la vertiente húmeda que coexiste entre sus piernas ni la bebes como elixir de amor.

Tú no amas como yo
tú no escondes tu cuerpo desnudo;
no sientes el pecado rosar tus pecados.
tú te desnudas, la tocas y es natural,
mientas yo me oculto
bajo la desnudes perturbada
de mi infancia y
los prejuicios de mi sociedad.

Tú no amas como yo
no mueres en cada despedida
como las hoja  que deja caer el otoño,
desconociendo un posible renacer.

no te arrojas al seno
y ocultas la mano.

No sabes regalar miradas
con fraternidad evidente,
ese desliz de pasión tácita; cuando los cuerpos se tocan, las miradas asechan
Y no ocultas el sexo
tan simétrico, casi hermano del de ella.

Yo, que hago de la religión su cuerpo soy rechazada, maldecida, pagana.
Tu jardinero, con tu semilla eres un Dios, con solo decir palabras perfecto.


Tú no amas como yo, tú no lloras sobre
su vientre todas las mañanas,
dejando que el tiempo pudra esas paredes, sabiendo que nunca lo harás hogar.
Y eso no es lo que hiere, lo que hiere es el justificar:
La caricia suave, el beso descomunal.
Tú no amas como yo, porque ella
jamás podría amarte como a mí.




1 comentario:

  1. Siempre me ha gustado este poema, que hasta lo sueño y de vez en cuando recito lo que recuerdo:3

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